Los Técnicos de Hacienda prevén que este gravamen no estará vigente, como muy pronto, hasta 2020
Su recaudación en la UE rondaría los 5.000 millones, por lo que difícilmente España pueda ingresar los 1.500 millones que costará subir las pensiones un 1,6%

Gestha ve imposible que el impuesto a las tecnológicas pueda financiar la subida de las pensiones de este año

Los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) ven imposible que el impuesto a las tecnológicas que propuso el viernes pasado el ministro Cristóbal Montoro pueda financiar la subida del 1,6% de las pensiones que pactaron el Gobierno y el PNV para la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, por mucho que se aceleren los trámites en el seno de la UE para su desarrollo y puesta en marcha.

Por otra parte, Gestha apunta que el anuncio de este impuesto a las tecnológicas no se trata de ninguna novedad, ya que la Comisión Europea planteó el 21 de marzo pasado un borrador de directiva para que estas grandes compañías digitales -como Amazon, Google o Apple- terminen tributando en los países de la UE mediante un recargo en torno al 3% de los beneficios obtenidos por sus ventas en cada país por las empresas de servicios digitales que en un periodo impositivo facturen más de 7 millones de euros, cuenten con más de 100.000 usuarios o con más de 3.000 contratos en un Estado miembro.

Los técnicos consideran que este “impuesto sobre los Servicios Digitales (ISD)” no estaría vigente, como muy pronto, hasta 2020. Además, sostienen que la Comisión Europea cuantifica una escasa recaudación en toda la UE que rondaría los 5.000 millones de euros para lograr un consenso de los países miembros más rápido, especialmente de los cinco más reticentes -Irlanda, Holanda, Bélgica, Luxemburgo o Austria- que concentran la mayoría de las sedes en Europa de las empresas tecnológicas.

Gestha señala que la dificultad para que este ISD sea efectivo está en que aún se encuentran por definir tanto los criterios para distribuir los beneficios de cada multinacional en cada país miembro como la horquilla en la que se permitirá establecer el recargo en el Impuesto sobre Sociedades nacional, por lo que resulta complicado que España ingrese algo más de 500 millones a medio plazo, bien alejado de los aproximadamente 1.600 millones que costaría indexar las pensiones al IPC.

Solución provisional

En este mismo sentido, aunque fuentes del Ministerio de Hacienda contemplaban hace unas semanas la posibilidad de implantar este gravamen unilateralmente por España, Gestha recuerda que incluso el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, negó esa posibilidad y aseguró que tendría que implementarse en el conjunto de la UE, como están barajando los distintos países comunitarios como una “solución provisional” hasta que se alcance un acuerdo definitivo en la OCDE para adoptar una base imponible consolidada común del impuesto sobre sociedades (BICCIS), que pretende que todas las multinacionales contribuyan en cada país con arreglo a los beneficios que obtienen en cada uno de ellos.

En definitiva, Gestha propone que la actualización de las pensiones con el IPC se consolide mediante un sistema mixto de financiación de la Seguridad Social (cuotas sociales e impuestos) para evitar el descuadre de las cuentas públicas del organismo, afectando al cumplimiento del déficit público español, que este año debe reducirse desde el 3,1% hasta el 2,2% del PIB.

Asimismo, tras el escaso margen que ofrece la nueva bajada del coste de la deuda que se presupuestó hace apenas un mes y la incertidumbre del coste real del rescate de las autopistas, los técnicos consideran que el PP acabará presentando enmiendas al proyecto de ley de Presupuestos del Estado para 2018 con un recorte equivalente en otras partidas del gasto, que sólo podría evitarse si aumentaran los ingresos en 1.500 y 1.800 millones este año y el próximo, respectivamente, tanto como costará el incremento de las pensiones en 2018 y 2019.

Según el secretario general de Gestha, José María Mollinedo, “estos días ha quedado demostrado que la subida de las pensiones depende de la voluntad política del Gobierno; y se ha puesto de manifiesto la incongruencia de afirmar que vincular al IPC las pensiones no era sostenible. Ahora el Gobierno debe explicar cómo financiará ese mayor gasto, teniendo en cuenta que para 2022 se ha propuesto eliminar el déficit de la Seguridad Social. Pues bien, si se igualara la recaudación a la media ponderada europea, la Seguridad Social española lograría 7.900 millones adicionales cada año, lo que financiaría ampliamente la revalorización de las pensiones en función del IPC y liberaría otros 6.300 millones para reducir el déficit previsto de este organismo, cuyo agujero el año pasado superó los 17.000 millones”.

 

Los Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA) forman el colectivo más representativo dentro del Ministerio y la Agencia Tributaria. En la actualidad, los Técnicos realizan estudios macroeconómicos de gran calado con el objetivo de conocer la realidad fiscal de nuestro país y conseguir una administración tributaria más eficiente y capaz de reducir el elevado volumen de economía sumergida, que alcanza el 24,6% del PIB. Por ello, Gestha participa activamente en importantes debates abiertos ante la opinión pública, como son las reformas tributarias, la lucha contra el fraude, el control del gasto y otros temas de actualidad. Más información: www.gestha.es

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