En un contexto marcado por la incertidumbre y la contención, las empresas prefieren ser prudentes y aplazar las inversiones hasta no ver indicadores económicos más favorables. De ahí que casi siete de cada diez compañías españolas (69%) decidiera no aumentar su flota en 2012, según revela la última edición del Barómetro del Vehículo de Empresa (CVO) promovido por Arval, compañía de renting de BNP Paribas. (Informe descargable en pdf bajo firma).
En un momento en el que las matriculaciones de empresa representan ya la tercera parte del mercado contribuyendo a un parque más joven y seguro -un aspecto que tanto preocupa a la nueva Dirección General de Tráfico- el vehículo corporativo sigue siendo, sin embargo, el gran olvidado de las políticas orientadas al automóvil.
El uso del vehículo corporativo como incentivo adicional al salario se ha reducido a la mitad entre las empresas españolas en el último año. De hecho, sólo el 2% lo utiliza actualmente para retribuir a sus empleados, frente al 4% que empleaba esta fórmula el año anterior, según revela el Barómetro del Vehículo de Empresa (CVO) promovido por Arval, compañía de renting de BNP Paribas.
Arval, compañía de renting del grupo BNP Paribas, acaba de poner en marcha un portal dedicado íntegramente al conductor, con el objetivo de facilitarle las gestiones relacionadas con el vehículo que utiliza en su actividad diaria.
Con el precio de la gasolina en niveles ya del pasado mes de octubre, se hace necesario buscar medidas que permitan optimizar su consumo y una de ellas puede ser la tarjeta de combustible. Concretamente, una pequeña y mediana empresa puede ahorrar una media de hasta 6.336 euros al año en carburante con el simple hecho de proporcionar a sus empleados una tarjeta de pago para los gastos de repostaje, según estimaciones realizadas por Arval, compañía de renting del grupo BNP Paribas.
En un momento en el que la crisis está provocando un descenso en las reparaciones, reduciendo en más de un 15% los pasos por el taller, se hace necesario tomar medidas para salvar la rentabilidad del negocio y, entre ellas, el vehículo de empresa debe ocupar un lugar primordial. Así, las flotas corporativas pueden generar a la posventa una facturación potencial de 445 millones de euros anuales, asegurando un volumen de clientes fijos sin apenas morosidad, según estimaciones de Arval, compañía de renting del grupo BNP Paribas.
En un momento en el que la crisis está provocando un descenso en las reparaciones, reduciendo en más de un 15% el número de pasos por el taller y, por tanto, rebajando inevitablemente su rentabilidad, se hace necesario tomar medidas no sólo para conservar la cartera de clientes, sino para captar nuevo negocio.
Arval, compañía de renting del grupo BNP Paribas, ha obtenido el distintivo al Servicio de Atención al Cliente del Año 2013 tras participar voluntariamente en una campaña que, abierta a cualquier empresa, tiene como objetivo evaluar sobre el terreno la calidad y eficacia de sus canales posventa.
El 21% de las compañías españolas identifica algún área de su empresa donde poder sacar partido al vehículo eléctrico, según datos de El Barómetro del Vehículo de Empresa (CVO), promovido por Arval, difundidos con motivo del Salón de Vehículo y Combustible Alternativos de Valladolid.