La Federación alertó de que la caducidad del trasvase Tajo-Segura, prevista para 2015 en el Proyecto de Reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha, supondrá un "daño irreparable" para esta región ya que puede representar la pérdida de 147.500 hectáreas de regadío y cerca de 100.000 empleos directos e indirectos generados en torno a la huerta levantina.
En este sentido, explicó que el agua es un "recurso fundamental" para la economía murciana, por lo que la eliminación del trasvase, traerá consigo la pérdida de la producción y de las plantaciones hortofrutícolas de las zonas dependientes del mismo, poniendo en peligro muchas de sus actividades empresariales y, con ellas, la riqueza generada en estos últimos años.
Además, recordó que la eliminación del trasvase Tajo-Segura repercutirá en la balanza de pagos nacional, ya que reducirá la exportación, generando pérdida de cuota en los mercados internacionales "difícil de recuperar" y reduciendo el Valor Añadido Bruto (VAB) en 3.720 millones de euros.
Los regantes, que califican el trasvase como "imprescindible" tanto el regadío como para el consumo humano, cifraron en 30.000 millones de euros las reclamaciones patrimoniales a las que el Estado tendrá que hacer frente si se suprime el acueducto que une ambas cuencas.
Evitar la "contaminación política" del aguaLa Federación de Regantes recordó que el agua es un "bien de todos" y que las cuencas intercomunitarias deben ser planificadas y gestionadas por el Estado, con el fin de evitar la "contaminación política del agua" que provoca desencuentros poco afortunados entre las distintas Administraciones Públicas, así como un gran perjuicio para los propios usuarios.
En opinión de Fenacore, la solución a la falta de lluvias existente en España pasa por la construcción sostenible de trasvases intercuencas y obras de regulación, que amortigüen el impacto de un posible cambio climático garanticen el abastecimiento de agua para sus distintos usos. Los regantes defienden además la aplicación de otras medidas complementarias de la demanda como la desalación, la reutilización de aguas regeneradas urbanas, los acuíferos, los bancos de agua, etc..
Según Del Campo, "los regantes han realizado un gran esfuerzo en modernizar sus regadíos que difícilmente podrán amortizar si no tienen el agua garantizada para poder regar".
FENACORE es una asociación sin ánimo de lucro e independiente políticamente, creada en 1955, que agrupa a las entidades dedicadas a la administración del agua para riego, tanto superficial como subterránea, con el fin de defender sus intereses y derechos de uso del agua. En la actualidad, cuenta con más de 300 entidades federadas de todas las provincias españolas, que suponen 700.000 regantes y casi 2 millones de hectáreas, es decir, más del 50% del regadío nacional. FENACORE trabaja estrechamente con el Ministerio de Medio Ambiente. Además, es órgano consultivo del Ministerio de Medio Ambiente y vocal nato del Consejo Nacional del Agua. En el marco internacional, FENACORE es miembro fundador de la Comunidad Euromediterránea de Regantes (EIC).